"Cerdediño
p´rós amores"

01.-
Bucios.
02.- Teño unha morena...
(ronda).
03.- Dime a donde vas, morenita
morena (jota).
04.- Muiñeira de Rebordelo.
05.- Una niña caprichosa... (pasodobre).
06.- Carmela e máis Pepiño.
07.- Cantar do arrieiro.
08.- Jota da Chamosa.
09.- E véndem’os bois... (muiñeira).
10.- Con airé (valse).
11.- A Palmira (tao-tao).
12.- Boas tardes, Maruxiña.
13.- Cantar dos Reis.
14.- E ru e ru, Pepe Ramón.
15.- Jota de Vilariño.
16.- Ai Manuel (muiñeira).
17.- Vai de póla en póla (pasodobre).
18.- Tío Pepe (valse).
19.- Merceditas tenía un
novio...
20.- Chucurruchú.
21.- Cantar do arrieiro II.
22.- Jota da Bouzana.
23.- Con once maridos he sido
casada (muiñeira).
24.- A los curas los capan este
año. (valse).
25.- Cantar de Don David.
26.- Cantar dos Reis II.
27.- Que non te peines, que non
te laves... (jota).
28.- Túa nai e maila miña (muiñeira).
29.- Ond’has d’ir á herba
(pasodobre).
30.- Tenderé (valse).
31.- Trún trún.
32.- Foliada de Barro de Arén.
"Barriño"
para cantar...
En
aquellos tiempos casi tirados
ya de la memoria colectiva en
los que no había radios,
televisores y demás aparatos
haciendo ruido ajeno en las
casas, la gente cantaba.
Cantaba mientras lavaba,
mientras cavaba en el maíz,
mientras apañaba el tojo,
echaba patatas o iba por el
camino, y por supuesto cuando
había que hacer fiesta. Pero
mientras no pudo llegar a las
aldeas el exceso, el lujo de
contratar un músico o varios,
cuando había ganas de fiesta
era la propia gente la que por
fuerza tenía que poner la música.
Y con tanto trabajo como había,
lo que sobraban eran ganas de
fiesta, claro. En la Tierra de
Montes, como en muchas otras
partes del país gallego, los
jóvenes organizaban sus
propios bailes en el invierno
cuando no había fiestas
patronales a la vista-, en
unos determinados días a la
semana, como podían ser
jueves, sábado y domingo. Se
acababan los trabajos, se
preparaba el bajo de una casa
o incluso una corte, a quien
le tocaba aportaba carbón
para encender la vela, y a la
hora acordada, generalmente
después de cenar, iban
apareciendo chicos y chicas
para la fiesta, para la “Rúa”.
Dos o tres chicas cogían las
panderetas y empezaba la
foliada. Primero la jota,
después la “muiñeira”, y
por supuesto algún agarrado,
y luego venga, que cojan otras
la pandereta que nosotras
también queremos bailar. Y así
hasta media noche, fiesta
rachada a base de bailes y
cantares aprendidos en esa
intensa escuela que es la
comunidad, la vecindad, el
pueblo.
En
la parroquia y Ayuntamiento de
Cerdedo, la juventud de las
aldeas de Barro, Arén y
Cernados, esperaba en conjunto
sus “Rúas”, repartiéndose
los días y pudiendo ir las
chicas de estos lugares a
cualquiera de los otros dos.
Los chicos tenían más
libertad de movimiento, y
llegaban de todas partes:
Folgoso, Pardesoa, Figueroa,
Castro, Meilide, Lourido,
Carballás, Avelaíndo e
incluso Caroi- en el vecino
ayuntamiento de Cotobade-,
Soutelo de Montes o
Presqueiras,- en el de
Forcarei.
La
gente de todos estos lugares
conserva todavía hoy bien
encendida la memoria de
aquellos tiempos, de aquellas
intensas noches en que
enamoraban y echaban fuera del
cuerpo la dureza del trabajo
en el campo. Pero en estos
comienzos del siglo XXI,
cincuenta años después de
que todo esto se desvaneciera,
es la gente de este lugar de
Barro de Arén la que más está
reivindicando su forma de
hacer la fiesta y de vivir las
músicas de su vida, que había
pasado de boca en boca hasta
ser herencia por derecho.
Herencia que hoy le quieren
dejar también a toda la gente
de su tierra, para que la
conozcamos y apreciemos como
lo que es, parte fundamental
de ese grandísimo bien común
de los gallegos y gallegas que
llamamos Cultura, y que vale
tanto como nosotros lo
apreciemos.
Yo
de coplas se un ciento...
Un
ciento o dos docenas de ellos,
y nosotros quisiéramos hacer
unos breves resúmenes sobre
el modo que tienen estas
mujeres de cantarlas y acompañarlas.
En
el tocar de las panderetas,
notamos que de principio a fin
solo se salen del patrón básico
de cada tocata para marcar la
vuelta en el baile de la jota,
con ese característico
repique suyo que comparten con
las mujeres de otras muchas
aldeas, y que en lugares como
el fronterizo Caroi (Cotobade)
llaman “refollo”. En el
resto de bailes, encontramos
que las panderetas no hacen más
paradas, petos o repiques, ni
siquiera para marcar la vuelta
a la “muiñeira”, como sí
ocurre en otras parroquias de
bien cerca (Presqueiras,
Figueroa, Castro, Quireza…).
El instrumento se coge del
modo mas habitual en nuestra
tierra, pero siempre con la
mano izquierda abierta( en el
acaso de ser diestros). Tanto
es así, que las pandereteras
de Barro no recuerdan que las
viejas de antes tocaran con el
puño cerrado en ningún caso,
cosa que también distingue a
este lugar de otras parroquias
como las ya citadas. Tampoco
tocan ni recuerdan que se
tocaran otros instrumentos
para acompañas a las
panderetas, como el pandero
cuadrado o la lata de
pimiento. Si acaso unas
conchas, pero no mucho
En
el estilo de cantar de la zona
encontramos bastante
estabilidad en las melodías y
un timbre bastante natural en
relación a otros lugares
donde varían muchos tonos, y
el nivel de nasalidad es más
bien alto. Se recrean en la
ornamentación y matices de
los cantares, pero con mucha
maña, sin sobrecargas. También
tienden a alternarlos para que
resuenen las voces por encima
de las panderetas, pero sin
llegar al estilo casi
desgarrado de otras zonas
gallegas. El lenguaje
tradicional lo resumiría bien
en un contundente “ sábeno
adonairar”.
En
lo que se refiere a la letra
de las “cantigas”, destaca
que muchas, a pesar de ser
aprendidas en el propio Barro,
llevan el en castellano y
tienen un estilo común,
siendo generalmente jotas y
valses. Esto nos hace pensar
en una muy posible origen foránea
de estos cantares, seguramente
castellana, que habían traído
los hombres de la zona cuando
regresaban de trabajar de
canteros en las “Babias”,
o en las segadas de Castilla.
Por otra parte, en las coplas
que llenan estos cantares
predomina el gallego, lengua
por supuesto propia y habitual
de nuestra gente, y por lo
tanto herramienta natural de
comunicación también para
las mujeres de Barro. Eso sí,
también nos sorprende que, de
forma aparentemente natural,
al cantar prefieran prescindir
de su habitual gheada en el
habla, así como el llamado
“- y paragógico” al final
de los versos (“cantar-e”,
“saber-e”).
Ficha
da grabación:
Cantaron y tocaron:
- Gumersinda Castro Porto (Ghumersinda
das Dieghas, Barro 1927). Voz
y pandereta en todos los
cortes excepto el 1, 6, 7, 14
e 20.
- Manuela Cortizo Medal (Manuela
das Marianas, Cerdedo 1930).
Voz y pandereta en todos los
temas excepto el 1, 6 e 20-24.
- Rosa Castro Porto (Rosa das
Dieghas, Barro 1934). Voz en
los cortes 2-5; 13, 15-18 y
26-32.
- Alsira López Álvarez (Alsira
dos Carballeiros, Barro 1926).
Voz en los cortes 2-5; 13,
15-18 y 26-32.
- Felicitas Martínez López (Feli
da Helena, Barro 1932). Voz en
los cortes 2-5; 13, 15-18 y
26-32.
- María Martínez López (María
da Helena, Barro 1939). Voz en
los cortes 2-5; 13, 15-18 y
26-32.
- Clara Ruzo Sueiro (Clara dos
Ruzos, Meilide 1935). Voz y
pandereta en los cortes 13,
15-18 y 26-32.
- José Cortizo Martínez (José
da Fonte, Barro 1926). Voz en
los cortes 6, 13, 31 y 32.
También ayudaron:
- Sinda: voz en el corte 19.
- Marcelino: bucios en el
corte1.
- José da Bandeira: pandereta
en el corte 32.
- Guillermo Ignacio Costa:
gaita de fol en los cortes 13
y 22.
Producción musical:
Pandereteras de Barro de Arén/
Guillerme Ignacio Costa.
Técnico de sonido: Valentín
Diseño gráfico: Tent’a
Tour
Textos: Guillermo Ignacio
Costa
Grabado
y mezclado en los estudios
Phonos de la Estrada entre los
meses de diciembre de 2005 y
febrero del 2006.
Nuestro
profundo agradecimiento al
Ayuntamiento de Cerdedo por su
decidido apoyo a este
proyecto. También gracias a
José de Xirandola por su
colaboración, y a Xerardo
Albela de los Raiceiros por su
puntero.
-Fotografías
de la presentación del cd en
Cerdedo.
-Dónde
fue
anunciado?
-Presentación
en el Teatro Principal en
Pontevedra.
-Presentación
en el programa de radio
"Lume na palleira".
-Dónde se
anunció el disco?